En el marco del Día Internacional de la Mujer, elementos femeninos de la Guardia Nacional en Chilpancingo comparten su historia, vocación y el orgullo de servir a México en una institución donde cada vez más mujeres escalan posiciones
Texto: Fernando Foster
Chilpancingo, Gro., 08 de marzo de 2026.— En el marco del Día Internacional de la Mujer, la historia de dos jóvenes oficiales de la Guardia Nacional refleja cómo las mujeres continúan ganando espacio dentro de las fuerzas de seguridad en México, demostrando que la vocación de servicio y la disciplina no tienen género.
La subteniente Ana Paola Moctezuma Pérez, adscrita a la estación de vías de comunicación de Chilpancingo, recuerda que su deseo de vestir el uniforme nació desde la infancia. Ingresó a la institución el 1 de febrero de 2018 y hoy forma parte de una generación de mujeres que buscan abrir más oportunidades dentro del ámbito castrense. “Desde muy niña tenía la ilusión de formar parte de esta institución. Hoy puedo sustentar una jerarquía y un cargo dentro de la Guardia Nacional”, relata.
A su lado comparte la misma vocación la subteniente Zianya Daniela Reyes Romero, quien ingresó el 1 de septiembre de 2020. Para ella, portar el uniforme representa un orgullo que también se extiende a su familia. “La imagen institucional como mujer mexicana me llena de orgullo, y mi familia es lo que me inspira a estar en estas fuerzas”, afirma.
Ambas oficiales explican que su trabajo no se limita a labores administrativas. Dentro de la institución participan en actividades de proximidad social, coordinación con autoridades de distintos niveles de gobierno y operaciones de seguridad, especialmente en la división de carreteras.
En este ámbito, detalla Reyes Romero, las tareas principales consisten en prevenir accidentes, reducir el robo de vehículos particulares y proteger al autotransporte federal.
Para Moctezuma Pérez, portar el uniforme implica una responsabilidad mayor que el orgullo personal. “No es solo una satisfacción personal, es la responsabilidad de servir a un país y a una institución con igualdad y equidad”, señala.
La presencia femenina en la Guardia Nacional ha ido creciendo en los últimos años, permitiendo que cada vez más mujeres ocupen cargos y jerarquías dentro de la estructura institucional. Ese avance también se refleja en las metas personales de ambas oficiales.
Mientras Moctezuma Pérez, aspira a seguir escalando dentro de la estructura de mando, Reyes Romero, tiene un objetivo claro: llegar a ser general y convertirse en un ejemplo para las nuevas generaciones.
En su mensaje para las mujeres que sueñan con ingresar a la corporación, ambas coinciden en que la clave está en la disciplina, la educación y la determinación. “Los sueños se cumplen y las metas se alcanzan con esfuerzo”, dice Moctezuma Pérez. “Anímense, todas podemos; es decisión de cada quien”, agrega Reyes Romero.
La conversación termina con una frase que resume el orgullo y la identidad que comparten dentro de la institución:
“Porque soy mujer, soy mexicana y soy Guardia Nacional.”

















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