Más de 200 trabajadores de la Secretaría de Salud demandaron un proceso imparcial para los doctores César Manuel Espinoza Suástegui y Julio César Valladares Baranda, detenidos y vinculados a proceso por un juez federal en las investigaciones relacionadas con el caso Ayotzinapa
Familiares denuncian que no existen pruebas científicas suficientes y acusan una persecución contra el gremio médico
Texto: Eduardo Yener Santos
Fotografía: Jesús de la Cruz
Chilpancingo, Guerrero., 1 de julio de 2026.— Más de 200 trabajadores de la Secretaría de Salud de Guerrero marcharon la tarde de este miércoles en Chilpancingo para exigir la liberación de los médicos César Manuel Espinoza Suástegui y Julio César Valladares Baranda, quienes fueron detenidos y posteriormente vinculados a proceso por un juez federal dentro de las investigaciones del caso Ayotzinapa.
La movilización inició alrededor de las 15:30 horas sobre la avenida Rufo Figueroa, frente a las instalaciones de la Secretaría de Salud. El contingente avanzó por la avenida Lázaro Cárdenas hasta llegar al Palacio de Gobierno, donde los manifestantes reiteraron su exigencia de que ambos médicos enfrenten un proceso apegado a derecho.
Con pancartas y consignas de justicia, los participantes expresaron su respaldo a los especialistas, a quienes describieron como profesionales comprometidos con el servicio público y la atención de la población.
Durante la protesta, Marcela Valladares Baranda, hermana del médico forense Julio César Valladares Baranda, afirmó que la movilización busca evidenciar que el gremio médico en Guerrero se siente vulnerado, atacado y señalado sin pruebas fehacientes.
Explicó que su hermano fue detenido la semana pasada y trasladado de inmediato al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 1 “Altiplano”, en el Estado de México. Señaló que la manifestación tiene como propósito solicitar la intervención de las autoridades competentes para garantizar un proceso justo, al considerar que las investigaciones no están sustentadas en pruebas científicas.
Por su parte, Osiris Ramírez, esposa del médico César Manuel Espinoza Suástegui, sostuvo que su familia enfrenta una injusticia por parte de las autoridades federales. Destacó que el especialista ha dedicado más de dos décadas al servicio público de salud con una trayectoria intachable, coordinando personal médico, y acusó que con estas acciones se pretende construir una nueva versión de los hechos relacionados con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Como informó previamente Quadratín, los médicos César Manuel Espinoza Suástegui y Julio César Valladares Baranda fueron detenidos el pasado 23 de junio en Iguala junto con otras dos personas durante un operativo encabezado por agentes de la Fiscalía General de la República (FGR) y de la Unidad Especial para la Investigación y Litigación del Caso Ayotzinapa.
La captura se realizó con hermetismo por parte de las autoridades y, posteriormente, un juez federal determinó vincular a proceso a los cuatro detenidos como parte de las investigaciones relacionadas con el caso Ayotzinapa.















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