Enfrentamiento armado paraliza escuelas y deja a docentes atrapados en Tecoanapa

Un tiroteo entre civiles armados en El Charco y Magueyitos obligó a suspender clases en todos los niveles educativos, mientras maestros quedaron resguardados en viviendas tras impactos de bala en planteles; pobladores denuncian uso de drones y explosivos, y exigen intervención urgente de autoridades

Texto: Rangel Ventura

Chilpancingo, Gro., 27 de abril de 2026.— Un enfrentamiento armado entre civiles en las comunidades de El Charco y Magueyitos, municipio de Tecoanapa, en la región Costa Chica, provocó la suspensión total de clases y dejó a docentes atrapados, quienes tuvieron que refugiarse en viviendas particulares ante el riesgo por las detonaciones.

De acuerdo con denuncias de pobladores, las balas alcanzaron instalaciones educativas de nivel preescolar, primaria y secundaria en ambas localidades, generando pánico entre el personal docente y obligando a interrumpir actividades escolares para resguardar la integridad de estudiantes y trabajadores.

Se informó que, en El Charco, maestros determinaron suspender labores hasta nuevo aviso, al considerar que no existen condiciones de seguridad para el desarrollo de actividades académicas.

Material videográfico difundido en redes sociales muestra daños en viviendas, incluyendo casas de teja con techos colapsados, así como construcciones de adobe y lámina con múltiples perforaciones por impactos de artefactos explosivos arrojados con drones. En las imágenes también se observan presuntas granadas de fragmentación sin detonar.

Habitantes denunciaron que los ataques habrían sido perpetrados con el uso de drones, lo que incrementó el nivel de riesgo para la población civil.

Desde las primeras horas del día, ciudadanos han solicitado la intervención inmediata de las autoridades de seguridad pública, ante la presencia de civiles armados y la falta de información oficial sobre la situación que prevalece en la zona.

La población reiteró su exigencia de condiciones de seguridad que permitan el desarrollo normal de sus actividades, especialmente en el ámbito educativo, donde niñas, niños y docentes se han visto directamente afectados por la violencia.

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