Norma Mesino, Mercedes Cabañas y familiares de víctimas de la represión en Guerrero respaldaron la propuesta de la diputada de Morena, Marisol Bazán Fernández, para retirar de calles, escuelas, parques y otros espacios públicos los nombres de represores y funcionarios señalados por violaciones a los derechos humanos
Texto: Fernando Foster
Fotografía: Hilda Perales
Chilpancingo de los Bravo, Gro., 26 agosto de 2026.— Familiares de víctimas de la Guerra Sucia y sobrevivientes de la represión política en Guerrero respaldaron la propuesta de la diputada de Morena, Marisol Bazán Fernández, para retirar de la nomenclatura estatal los nombres de exgobernantes y funcionarios señalados como responsables de actos de represión, desapariciones y violaciones a los derechos humanos.
En conferencia de prensa, Norma Mesino, Mercedes Cabañas y otros integrantes del movimiento social exigieron que calles, escuelas, parques y demás espacios públicos dejen de rendir homenaje a quienes, afirmaron, fueron responsables de perseguir y agredir al pueblo guerrerense.
Norma Mesino Mesino, integrante de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS) y familiar de víctimas de la Guerra Sucia, sostuvo que los represores no deben ser reconocidos en espacios públicos, particularmente cuando existen familiares que todavía esperan verdad y justicia por la desaparición y asesinato de sus seres queridos.
Señaló como ejemplo el caso de la masacre de Aguas Blancas, ocurrida en Coyuca de Benítez, así como otros episodios represivos registrados durante distintos gobiernos, y cuestionó que personajes señalados por estos hechos continúen siendo reconocidos públicamente.
“Los represores del pueblo no deben ser reconocidos”, planteó, al considerar que la nomenclatura de Guerrero debería honrar a mujeres, campesinos, luchadores sociales, científicos y personas que hayan contribuido al desarrollo de la entidad y del país.
Mesino también recordó que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió recomendaciones relacionadas con la Guerra Sucia en Guerrero, entre ellas la modificación de nombres de escuelas, calles y otros espacios vinculados con personajes señalados por violaciones a derechos humanos.
Advirtió que una recomendación no tiene la misma fuerza que una ley, por lo que consideró necesario que la propuesta de la legisladora llegue a los municipios y establezca mecanismos legales para retirar dichos nombres.
Los familiares de víctimas recordaron que en Guerrero ya existen antecedentes de modificaciones a la nomenclatura como parte de la lucha por la memoria histórica, como el retiro del nombre de Rubén Figueroa Figueroa del parque ubicado en Chilpancingo.
Por su parte, Mercedes Cabañas, quien recordó su participación en el movimiento encabezado por Lucio Cabañas, narró las experiencias de persecución, tortura, desapariciones y violaciones a los derechos humanos que padecieron integrantes de su familia y comunidades durante la Guerra Sucia.
Cabañas afirmó que, durante aquellos años bastaba con llevar el apellido Cabañas para ser perseguido y relató que integrantes de su familia fueron detenidos, torturados o desaparecidos.
“Nos da mucho coraje; las heridas están abiertas”, expresó al respaldar la propuesta de Bazán Fernández y pedir que los nombres de quienes fueron señalados como responsables de la represión sean sustituidos por los de víctimas y luchadores sociales.
En tanto, Lenin Fernández, cantautor guerrerense de música de protesta y familiar de víctimas de la Guerra Sucia, sostuvo que no es posible caminar diariamente por calles que llevan los nombres de personas a las que responsabilizan de infundir miedo y cometer abusos contra la población.
Menciono a su tía Victoria Fernández, desaparecida durante el periodo de la Guerra Sucia, y a su padre, quien participó en el movimiento guerrillero de Genaro Vázquez Rojas y, de acuerdo con su testimonio, sufrió torturas que dejaron secuelas durante el resto de su vida.
“Las calles son para enaltecer a los héroes, a los campesinos y a las mujeres que han dado la vida por Guerrero y por México, no a nuestros verdugos”, manifestó.
También propusieron que los espacios públicos sean renombrados con los nombres de personas desaparecidas, víctimas de la violencia de Estado y luchadores sociales, al considerar que existe un amplio número de nombres que forman parte de la historia de Guerrero y que merecen reconocimiento.
Asimismo, exigieron que continúe la búsqueda de verdad y justicia para las víctimas de la Guerra Sucia y que se mantenga viva la memoria histórica entre las nuevas generaciones.
Los familiares y organizaciones sociales reiteraron que respaldarán el proyecto promovido por la diputada Marisol Bazán y anunciaron que continuarán impulsando acciones para que la iniciativa se concrete y llegue a los municipios de Guerrero.
Lenin Fernández informó que presentó una solicitud para que su padre, Gregorio Fernández.













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