A ocho días del inicio de la ofensiva armada y pese a la visitas de la titular de SEGOB, Rosa Icela Rodríguez, viviendas continúan incendiándose y más de 250 familias permanecen refugiadas en Alcozacán; pobladores denuncian ausencia total de fuerzas de seguridad e investigaciones ministeriales
Texto: Yener Santos
Chilapa de Álvarez, Gro., 13 de mayo de 2026.- En el día de la visita de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda a la zona de conflicto en Chilapa, las viviendas de la comunidad de Tula, que fueron atacadas con explosivos lanzados por drones por un grupo delictivo, continúan incendiándose, mientras el poblado permanece completamente vacío tras la huida de sus habitantes.
Los pobladores abandonaron sus hogares y se refugiaron en la comunidad vecina de Alcozacán, ubicada a unos 10 kilómetros, ante la escalada de violencia registrada en la región.
Este miércoles se cumplieron ocho días desde el inicio de los ataques armados y el lanzamiento de explosivos mediante drones contra habitantes de Tula, comunidad situada a unos 18 kilómetros de la cabecera municipal de Chilapa. La ofensiva se intensificó el pasado sábado 9 de mayo, extendiéndose también al poblado de Xicotlán, lo que obligó a más de 250 familias a refugiarse en la iglesia de Alcozacán.
Pese a que los gobiernos federal y estatal informaron sobre la implementación de un operativo de seguridad integrado por más de mil 290 agentes, apoyados con 164 vehículos, cinco aeronaves y dos ambulancias, en Tula no existe presencia de ninguna corporación policiaca ni de personal de la Fiscalía General del Estado o de la Fiscalía General de la República que realice investigaciones sobre los hechos.
Durante un recorrido realizado este miércoles en la comunidad, se constató que al menos tres viviendas seguían incendiándose y expulsando humo debido a los explosivos lanzados desde drones.
En Tula predominan las viviendas quemadas y destruidas. Los explosivos atravesaron techos de lámina y teja, mientras otras casas presentan impactos visibles de arma de fuego. La comisaría municipal también resultó dañada por el fuego en su fachada principal y permanece abandonada.
Además, diversos animales de granja, entre ellos gallinas, guajolotes, cerdos, chivos, burros y perros, continúan en las viviendas sin alimento ni agua. Algunos permanecen amarrados y otros encerrados en corrales y chiqueros.
La comunidad, ubicada a un kilómetro de la carretera Chilapa–José Joaquín de Herrera y a unos dos kilómetros del crucero de El Jagüey, permaneció incomunicada hasta la noche del lunes 11 de mayo debido a un bloqueo instalado por integrantes de “Paz y Justicia”, grupo que el Consejo Indígena y Popular de Guerrero (CIPOG) relaciona con la organización criminal Los Ardillos.
El bloqueo fue retirado la noche del martes tras el ingreso de autoridades estatales a la zona.
De acuerdo con información del gobierno de Guerrero, en Tula fueron localizadas 23 viviendas incendiadas y cinco vehículos calcinados. Hasta el momento, no hay presencia permanente de corporaciones de seguridad ni habitantes en la comunidad.














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