Guerrerense rompió récord internacional en comer chile; pero le negaron reconocimiento Guinness 

Roberto Medina Escoffie afirma haber impuesto una marca mundial en 1997 durante una transmisión nacional, cuando comió 25 habaneros en 3 minutos, pero denuncia que nunca fue validada por Guinness, pese a contar con pruebas

Texto: Josué Miranda

Chilpancingo, Gro., 06 de abril de 2026.- Lo que debió convertirse en un récord mundial histórico terminó, según su protagonista, en una hazaña ignorada. A casi tres décadas, el restaurantero guerrerense Roberto Medina Escoffie asegura haber consumido 25 chiles habaneros en menos de tres minutos durante un evento televisado en 1997, una marca que —afirma— nadie ha superado, pero que nunca fue reconocida oficialmente.

El hecho ocurrió en agosto de 1997 en el Palacio de los Deportes, en la Ciudad de México, durante una transmisión de TV Azteca, conducida por Rocío Sánchez Azuara, Mónica Garza y Eduardo Blancas, ante una audiencia nacional e internacional.

“Competí contra quien tenía el récord en ese momento. Él logró 18, pero yo alcancé 25 en menos de tres minutos. Hasta hoy, nadie ha superado esa cifra”, sostiene Medina.

Sin embargo, pese a contar con testigos, documentos notariados y material audiovisual, el restaurantero señala que el organismo Guinness World Records nunca oficializó su logro.

“El proceso fue largo y lleno de trabas. Me pedían más requisitos, traducciones, pruebas adicionales. Cumplí con todo, pero al final simplemente no lo validaron”, explica.

Medina considera que su caso refleja un trato injusto hacia su esfuerzo y hacia el país. “Siento que hubo menosprecio hacia México. No lo digo solo por mí, sino por lo que representaba: Guerrero y mi gente”, expresa.

Desde temprana edad, relata, desarrolló una resistencia poco común al picante. “Desde niño me gustaban los chiles, con el tiempo lo fui perfeccionando hasta llevarlo a ese nivel”, recuerda.

Describe la competencia como una experiencia extrema. “El último minuto fue el más difícil de mi vida. No podíamos tomar agua ni detenernos, solo seguir comiendo”, relata.

A partir de aquella hazaña, Medina consolidó su identidad gastronómica con la fundación de su restaurante “Los Habaneros Escoffie”, donde el chile habanero es el ingrediente estrella. El negocio, que inició hace más de dos décadas junto a su esposa con apenas 300 pesos, evolucionó de un puesto en la banqueta a un establecimiento consolidado en Chilpancingo.

Hoy, ubicado en la avenida Juan Ruiz de Alarcón, el restaurante se ha vuelto un referente local, particularmente por su salsa especial de habanero.

A pesar de la falta de reconocimiento oficial, Medina asegura que su logro permanece vigente. “No busco dinero, solo el reconocimiento para mi familia, para Guerrero y para México. Yo ya lo hice. Si alguien quiere intentarlo, adelante, pero lo que viví fue único”, concluye.

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