El canciller de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Jorge Amando Vázquez, aseguró que la mayoría de los habitantes desplazados de comunidades de la Montaña baja ya no son católicos y sugirió que algunos grupos pudieron haber provocado incendios y actos de destrucción para presentarse públicamente como víctimas
Texto: Fernando Foster
Fotografía: Juan Aponte
Chilpancingo, Gro., 17 mayo de 2026.- Durante una conferencia de prensa encabezada por el obispo José de Jesús González Hernández, representantes de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa pusieron en duda la narrativa sobre los desplazamientos y hechos violentos registrados en comunidades de Chilapa y la Montaña baja de Guerrero.
El párroco de la diócesis de Chilapa, Jorge Amando Vázquez, afirmó que “la gran mayoría” de los habitantes de esas comunidades indígenas ya no pertenecen a la Iglesia católica, sino a otras denominaciones cristianas.
“Ya pertenecen a otra denominación cristiana, no son católicos”, declaró el sacerdote, al señalar que muchas familias buscan mantenerse alejadas de los conflictos armados que afectan la región.
Explicó que, según la visión de la Iglesia, algunos pobladores han decidido desplazarse para evitar involucrarse en disputas entre grupos de poder que operan en la zona.
“Ellos quieren hacerse a un lado de todo tipo de conflictos. Por eso cuando los grupos quieren coaptarlos, ellos se resisten y se desplazan”, sostuvo.
Sin embargo, el párroco también insinuó que algunos actos de violencia y destrucción podrían haber sido provocados por los propios grupos desplazados o por actores relacionados con el conflicto, con la intención de legitimarse públicamente.
“No podemos juzgar que queman casas, que alcanzan destrucción; incluso son los mismos grupos como para que se vea que hay diferentes agentes que están haciendo mal, cuando en realidad son ellos mismos para buscar mayor confianza”, expresó.
Asimismo, criticó el tratamiento que algunos medios de comunicación han dado al tema, al considerar que existe desinformación sobre lo que ocurre en las comunidades afectadas.
“Los medios de comunicación social dicen que los han desplazado, cuando en realidad ellos mismos buscan el bienestar del padre, la madre, los hijos y los ancianos”, comentó.
El sacerdote añadió que en ocasiones se presenta únicamente a ciertos grupos como víctimas sin analizar a fondo el contexto de los conflictos.
“Hay veces que de víctimas, pues a veces son victimarios”, dijo.
Las declaraciones se dieron tras preguntas de reporteros sobre los recientes hechos violentos registrados en comunidades de Chilapa y la Montaña baja, donde habitantes han denunciado desplazamientos forzados, quema de viviendas y presencia de grupos armados.
Por su parte, el obispo José de Jesús González Hernández llamó a evitar la polarización y pidió a medios de comunicación, autoridades y sociedad civil trabajar en conjunto para construir acuerdos de paz y soluciones a la violencia que afecta la región.
El entonces obispo de la diócesis Salvador Rangel y otros párrocos, han tenido diálogo con los grupos delictivos de Los Tlacos y Los Ardillos en Guerrero, como una estrategia para lograr la paz en las zonas donde operan.
Cabe señalar, que en agosto de 2021, medios de comunicación locales dieron a conocer que el grupo armado Los Ardillos, habrían donado un candelabro elaborado con cristal egipcio para la catedral de Chilapa, con un valor estimado en más de medio millón de pesos. Sin embargo, la iglesia desmintió la versión y aclaró que el dinero se recabó de las limosnas y donaciones de los feligreses católicos, situación que fue comprobada.















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