Política

Norma Otilia rompe con Morena: se dice excluida y acusa falta de diálogo

La exalcaldesa de Chilpancingo solicitó a Jacinto González su baja del padrón de Morena y afirmó que ya no encuentra condiciones de participación dentro del movimiento; su salida ocurre después del proceso de expulsión que enfrentó tras el polémico video con Celso Ortega y que logró revertir en tribunales

Texto: Fernando Foster

Chilpancingo de los Bravo, Gro., 19 de octubre de 2026.- La exalcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, presentó formalmente su renuncia a Morena y solicitó ser dada de baja del padrón de personas afiliadas al partido, al considerar que actualmente se encuentra excluida y que no existen condiciones de participación y diálogo dentro del movimiento.

El oficio está fechado el 20 de octubre de 2026, pero fue recibido este 19 de octubre a las 16:07 horas, de acuerdo con el sello del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Guerrero.

A diferencia de versiones preliminares, la carta está dirigida a Jacinto González Varona, presidente del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Guerrero.

En el documento, Hernández Martínez expone que su decisión deriva de la falta de condiciones que, desde su perspectiva, existen actualmente para participar dentro del partido.

“Hoy, en esta etapa del proceso de transformación, me siento excluida y no encuentro las condiciones de participación y diálogo que esperaba. Considero que un movimiento de izquierda debe escuchar a su militancia, respetar las diferencias y reconocer el derecho a disentir”, señala la exalcaldesa.

Hernández Martínez sostiene además que se mantuvo firme en los principios que identifican al movimiento y afirma que su salida de Morena no significa abandonar sus convicciones políticas.

“Mis convicciones permanecen, mantengo mi reconocimiento a la lucha de Andrés Manuel López Obrador y continuaré impulsando la transformación desde otra trinchera… Soy y siempre seré de izquierda y obradorista”, expresa en la parte final de la misiva.

Del polémico video al intento de expulsión

La salida de Hernández Martínez ocurre después de una relación política marcada por el conflicto con la dirigencia de Morena desde 2023, cuando se difundió un video de una reunión que sostuvo con Celso Ortega Jiménez, identificado por autoridades como presunto líder de la organización criminal Los Ardillos.

El material fue difundido en julio de ese año, cuando la entonces presidenta municipal buscaba la candidatura de Morena al Senado de la República, y provocó una fuerte crisis política alrededor de su figura.

A raíz del escándalo, Morena suspendió sus derechos partidistas e inició un procedimiento interno encaminado a su expulsión.

Hernández Martínez llevó el conflicto ante las instancias jurisdiccionales electorales y obtuvo resoluciones favorables que permitieron la restitución de sus derechos partidistas, con lo que evitó la expulsión.

Aunque jurídicamente recuperó su militancia, el episodio dejó un profundo deterioro en su relación con la estructura partidista.

La candidatura de Morena al Senado finalmente quedó en manos de Félix Salgado Macedonio y Beatriz Mojica Morga.

Hernández Martínez ha sostenido en distintas ocasiones que la reunión difundida públicamente no constituía, por sí misma, una prueba de responsabilidad penal.

“Desde otra trinchera”

Con su renuncia, la exalcaldesa deja formalmente la militancia de Morena, aunque en su carta deja claro que pretende continuar participando en la vida pública y promoviendo sus convicciones políticas desde otros espacios.

Hasta ahora no ha definido si se incorporará a otra fuerza política, buscará una candidatura independiente o permanecerá fuera de los partidos.

La decisión se produce mientras las distintas fuerzas políticas de Guerrero comienzan a reorganizarse rumbo al proceso electoral de 2027, cuando estarán en juego la gubernatura, las diputaciones locales y los ayuntamientos.

Hernández Martínez anunció que este martes dará a conocer públicamente mayores detalles sobre su decisión a través de sus redes sociales.

La exalcaldesa concluye así su relación con Morena después de haber enfrentado y revertido judicialmente un procedimiento de expulsión, y ahora decide abandonar voluntariamente el partido argumentando que ya no encuentra las condiciones de participación y diálogo que esperaba.

Su siguiente movimiento político, por ahora, permanece abierto.