Guerrero

¡Niños cruzan un río para ir a la escuela! Piden puente para comunidad olvidada de San Miguel Totolapan

En Santa Elena, 87 alumnos de preescolar, primaria y secundaria enfrentan diariamente el riesgo de atravesar una corriente del río Balsas

Pobladores aseguran que llevan más de 30 años sin recibir una obra de ningún gobierno y que el puente provisional colapsó durante las lluvias de octubre

Texto: Eduardo Yener Santos

Chilpancingo, Gro., 28 de octubre de 2026.- Pobladores de la comunidad de Santa Elena, municipio de San Miguel Totolapan, pidieron a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, la construcción de un puente definitivo que permita a decenas de niños acudir a la escuela sin tener que cruzar caminando una corriente del río Balsas, principalmente durante la temporada de lluvias.

Habitantes de esta comunidad de la Sierra de Tierra Caliente denunciaron que durante años han solicitado apoyo al Ayuntamiento de San Miguel Totolapan y al Gobierno del Estado, pero aseguran que sus peticiones no han tenido respuesta, por lo que decidieron recurrir a los medios de comunicación para solicitar la intervención del Gobierno federal.

A través de videos enviados a medios de comunicación por el comisario de Santa Elena, Agustín Oláis Varona, y el maestro Hugo Alberto Arroyo Soriano, se observa a decenas de menores atravesando el río para llegar a sus escuelas; algunos incluso son transportados sobre burros y mulas debido a la falta de un acceso vehicular.

El comisario explicó que una corriente del río Balsas divide a la comunidad y que, cuando aumenta su caudal durante las lluvias, varias familias quedan incomunicadas.

Sin embargo, señaló que los más afectados son los estudiantes, quienes tienen que cruzar el río caminando y, en algunos casos, nadando para poder asistir a clases.

Oláis Varona aseguró que Santa Elena no ha recibido ninguna obra de gobierno durante más de tres décadas y que actualmente la principal necesidad de la comunidad es un puente que permita comunicar a más de 300 familias con el resto de la localidad.

Por su parte, el maestro Hugo Alberto Arroyo Soriano, quien lleva 13 años trabajando en la comunidad, afirmó que durante ese periodo han enviado solicitudes para obtener apoyo tanto para la escuela primaria como para la localidad, sin que hasta ahora hayan recibido una respuesta favorable de los gobiernos municipal y estatal.

El docente detalló que actualmente Santa Elena cuenta con 46 alumnos de primaria, 23 de secundaria y 18 de preescolar, quienes deben atravesar diariamente el río para acudir a clases.

Explicó que durante los meses de agosto y septiembre, cuando la corriente aumenta, muchos estudiantes dejan de asistir a la escuela durante aproximadamente dos meses y regresan a clases hasta octubre, cuando disminuye el nivel del agua.

Además, señaló que los menores suelen llegar a las aulas con los uniformes y útiles escolares mojados y algunos presentan enfermedades respiratorias, como gripe y tos, debido a que cruzan el río durante las primeras horas de la mañana.

Cada año, los propios habitantes construyen un puente provisional de madera para facilitar el paso; sin embargo, los pobladores consideran que esta estructura también representa un riesgo, particularmente para los menores.

El riesgo se hizo evidente el pasado 10 de octubre, cuando el puente provisional colapsó debido a la creciente del río provocada por las intensas lluvias asociadas al huracán Simón.

El derrumbe dejó incomunicadas durante más de tres días a unas 350 familias, quienes comenzaron a enfrentar dificultades para conseguir alimentos de la canasta básica ante la imposibilidad de cruzar el caudal.

Ante la falta de acceso, pobladores, docentes, padres de familia y estudiantes se organizaron para llevar víveres a las familias que permanecían aisladas. Los productos fueron trasladados mediante una tirolesa improvisada instalada sobre el río.

Por ello, el comisario y el docente hicieron un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum para que el Gobierno federal intervenga y se construya un puente definitivo que permita a los habitantes de Santa Elena contar con una vía segura de comunicación y, principalmente, que los niños puedan acudir a la escuela sin poner en riesgo su integridad.