Política

Documentan 95 casos de feminicidio y tentativas en Guerrero durante 2026; activista acusa omisión institucional

Marina Reyna Aguilar señaló que Acapulco y Chilapa concentran los mayores registros de la organización; advirtió que el miedo a denunciar, las amenazas y la falta de coordinación mantienen a numerosas víctimas en situación de vulnerabilidad

Texto: Fernando Foster

Chilpancingo, Gro., 5 de noviembre de 2026.- La falta de voluntad política y coordinación entre autoridades de los tres niveles de gobierno mantiene paralizadas diversas acciones para prevenir y atender la violencia contra las mujeres en Guerrero, denunció Marina Reyna Aguilar, directora ejecutiva de la Asociación Guerrerense contra la Violencia hacia las Mujeres (AGVIM).

En entrevista, la activista informó que durante 2026 su organización ha documentado 95 casos de feminicidios y tentativas de feminicidio, con Acapulco en primer lugar y Chilapa en segundo, pese a que este último municipio cuenta con una declaratoria de Alerta de Violencia de Género.

Reyna Aguilar también cuestionó que la solicitud de declaratoria de alerta para Taxco, que ya fue admitida, continúe sin resolverse. Consideró preocupante la falta de una respuesta ante la persistencia de agresiones contra las mujeres.

La representante de AGVIM planteó que las autoridades podrían estar evitando emitir nuevas medidas para presentar una disminución en los indicadores de violencia extrema. Sin embargo, advirtió que la realidad en las comunidades es distinta, debido a que existe una cantidad importante de agresiones que no llega a las estadísticas oficiales.

Explicó que en regiones como La Montaña, Costa Chica y Centro numerosas víctimas y sus familiares se abstienen de denunciar por temor a represalias, amenazas e incluso a que otros integrantes de sus familias sean asesinados.

Como ejemplo, relató el caso de una mujer que fue asesinada después de intervenir para defender a su hija ante una situación de violencia sexual. Según su testimonio, los familiares decidieron no presentar una denuncia por miedo a que otros integrantes de la familia también sufrieran agresiones.

La activista señaló que tampoco existe una coordinación efectiva entre las instituciones responsables de prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, a pesar de que cuentan con herramientas como mapas de calor que permiten identificar las zonas de mayor incidencia.

En Chilapa, cuestionó el funcionamiento del sistema municipal de prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres, al asegurar que sus integrantes prácticamente no sesionan ni desarrollan acciones efectivas frente a la problemática.

A las omisiones institucionales, agregó, se suma la falta de memoria y seguimiento de casos emblemáticos. Lamentó que la imagen de Ayelín, la niña víctima de feminicidio en Tixtla, haya sido retirada del mural dedicado a su memoria en las instalaciones de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.

Reyna Aguilar consideró que este hecho refleja el desinterés institucional por mantener presente un caso que, desde su perspectiva, no alcanzó justicia para la víctima y su familia. Recordó que las personas detenidas por ese crimen fueron liberadas tras un proceso que calificó como irregular.

La representante de AGVIM sostuvo que el miedo a denunciar, las amenazas y el desplazamiento de familias evidencian la gravedad de la violencia contra las mujeres en Guerrero, por lo que llamó a las autoridades a asumir sus responsabilidades y dejar de deslindarse de sus obligaciones en materia de prevención, protección y acceso a la justicia.

Finalmente, insistió en que las alertas de violencia de género deben traducirse en medidas concretas, protección para las víctimas y resultados verificables, y no quedarse como mecanismos administrativos sin impacto en la vida de las mujeres.