Denuncian nueva detención de promotor del CIPOG-EZ en Chilapa; exigen conocer su paradero
El Congreso Nacional Indígena señaló que Sixto Mendoza Limpia fue detenido la tarde de ayer en Alcozacán, presuntamente durante un operativo de policías ministeriales; hasta el momento, la organización afirma desconocer los motivos y el lugar donde se encuentra
Texto: Noticias Reporte Guerrero
Chilapa, Guerrero, 29 de septiembre de 2026.- El Congreso Nacional Indígena (CNI) denunció la detención de Sixto Mendoza Limpia, promotor del Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), ocurrida la tarde del lunes en la comunidad nahua de Alcozacán, municipio de Chilapa.
De acuerdo con el comunicado difundido por el CNI, Mendoza Limpia fue detenido alrededor de las 17:30 horas del 28 de septiembre, en su domicilio, durante un operativo que la organización atribuyó de manera preliminar a policías ministeriales del estado.
El organismo afirmó que hasta el momento desconoce el motivo de la detención y el paradero del promotor, por lo que exigió información sobre su situación jurídica y demandó su liberación.
El CNI calificó el arresto como una privación ilegal de la libertad y sostuvo que forma parte de una supuesta estrategia de criminalización contra el CIPOG-EZ. Esta interpretación corresponde a la organización y no se ha presentado, hasta ahora, información oficial que permita corroborarla.
Mendoza Limpia es identificado públicamente como promotor regional del CIPOG-EZ en Alcozacán. En mayo pasado, durante la crisis de violencia que provocó el desplazamiento de familias de comunidades nahuas de Chilapa, también ofreció declaraciones sobre la situación de seguridad en la zona.
Una nueva detención alrededor del CIPOG-EZ
El caso ocurre en un contexto particularmente delicado para la organización indígena.
El pasado 17 de julio, Jesús Plácido Galindo, uno de los principales representantes del CIPOG-EZ, fue detenido en un retén instalado en el municipio de San Marcos. La detención fue confirmada por el Registro Nacional de Detenciones.
A diferencia de lo ocurrido inicialmente con la información sobre el arresto, posteriormente se informó que la Fiscalía General de la República cumplimentó una orden de aprehensión contra Jesús Plácido N., a quien se atribuyó el delito de homicidio calificado y se le vinculó con grupos criminales; organizaciones cercanas al CIPOG-EZ rechazaron esas acusaciones y sostuvieron que se trataba de criminalización de su actividad comunitaria.
El CNI vuelve ahora a colocar el nombre de Sixto Mendoza Limpia en el centro de una denuncia pública y relaciona ambos casos al exigir la libertad de los dos integrantes del CIPOG-EZ.
La disputa por la violencia en la Montaña Baja
La detención ocurre además después de una de las etapas más graves de violencia registradas este año en comunidades indígenas de Chilapa.
Durante mayo, habitantes de Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán denunciaron ataques armados y con drones que provocaron el desplazamiento de cientos de familias. Quadratín documentó que cerca de 250 familias permanecían refugiadas en Alcozacán tras los ataques.
El CIPOG-EZ atribuyó esos ataques a Los Ardillos, mientras que autoridades federales han manejado versiones distintas sobre la confrontación en la región. Medios locales reportaron entonces que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, describió la violencia como parte de un conflicto entre grupos criminales.
En ese escenario, las comunidades indígenas han denunciado tanto la presencia de grupos criminales como la insuficiencia de la respuesta gubernamental.
Ahora, con la detención de Mendoza Limpia, vuelve a abrirse otro frente de controversia: ¿se trata de una acción judicial derivada de una investigación concreta o de una nueva confrontación entre las autoridades y los dirigentes comunitarios del CIPOG-EZ?
La respuesta dependerá de que las autoridades informen públicamente dónde se encuentra Sixto Mendoza Limpia, bajo qué autoridad está detenido, qué delito se le imputa y si existe una orden judicial que sustente su captura.
Mientras eso ocurre, el CNI ya lanzó una convocatoria nacional e internacional para exigir su liberación y la de Jesús Plácido Galindo.
En una región marcada por desplazamientos, asesinatos, desapariciones y disputas entre organizaciones comunitarias y grupos criminales, la transparencia sobre cada detención resulta fundamental para evitar que la justicia termine confundida con criminalización o, en sentido contrario, que una denuncia política sea utilizada para ocultar una investigación penal legítima.
