Exige la expulsión de alumnos agresores y denuncia presuntos casos de bullying, amenazas y lesiones contra estudiantes. Señaló omisión por parte de directivos y aseguró que ya presentó una denuncia formal ante la Fiscalía
Texto: Fernando Foster
Fotografía: Hilda Perales
Chilpancingo, Gro., 25 mayo de 2026.— Una madre de familia de la escuela primaria José María Morelos y Pavón cerró este lunes el acceso al plantel educativo para denunciar presuntas agresiones y actos de bullying en contra de su hijo, además de acusar omisión por parte de directivos y docentes para atender los casos de violencia escolar.
Aseguró que su hijo, estudiante de sexto grado, fue golpeado presuntamente por otro alumno dentro del horario de clases, situación que, afirmó, no le fue notificada por maestros ni por el director del plantel.
Explicó que, tras acudir a buscar a su hijo, observó lesiones en ambos brazos, mismas que posteriormente fueron valoradas por un médico forense. Señaló que el menor ha sido víctima de agresiones en otras ocasiones y actualmente tiene miedo de asistir a la escuela debido a amenazas que, según dijo, recibe de parte del mismo estudiante.
Durante la protesta, la madre exigió la expulsión inmediata del presunto agresor y de otros alumnos señalados por conductas violentas dentro de la institución educativa. También acusó que existen otros casos de amenazas, golpes e incluso lesiones provocadas con objetos punzocortantes, sin que las autoridades escolares actúen.
“Mi hijo tiene miedo de venir a la escuela. Ya basta de proteger a los agresores”, expresó durante la manifestación realizada al exterior del plantel.
Asimismo, aseguró que presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado y advirtió que mantendrá las protestas hasta que autoridades educativas intervengan en el caso.
La madre pidió a la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) y a la gobernadora del estado atender la problemática y garantizar seguridad para los estudiantes, al considerar que la violencia escolar en esa institución ha sido minimizada.
Durante el cierre del plantel, algunos padres de familia mostraron inconformidad debido a la suspensión de clases; sin embargo, la denunciante sostuvo que la prioridad debe ser proteger a los menores afectados.
En pancartas colocadas en el acceso a la escuela se podían leer consignas como: “Expulsión de los agresores” y “La omisión de directivos y docentes es una negligencia grave”.















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