Entre reproches y memoria selectiva, diputadas de Morena y PAN confrontan posturas sobre violencia y desapariciones en Guerrero

La discusión en el Congreso local por el Día de las Madres derivó en un intercambio político sobre seguridad, desaparecidos y responsabilidades históricas; mientras el PAN exigió resultados al gobierno federal, Morena respondió responsabilizando a la guerra de Calderón por la crisis de violencia que vive el país

Texto: Fernando Foster

Fotografía: Jesús de la Cruz

Chilpancingo de los Bravo, Gro., 12 de mayo de 2026.– La conmemoración del Día de las Madres en el Congreso de Guerrero terminó convertida en un nuevo campo de confrontación política entre diputadas del PAN y Morena, quienes intercambiaron acusaciones sobre la violencia, las desapariciones forzadas y la deuda histórica del Estado mexicano con miles de madres buscadoras.

Aunque el debate estuvo marcado por discursos de solidaridad hacia las mujeres mexicanas, el fondo de la discusión exhibió la persistente disputa política sobre quién carga con la responsabilidad del deterioro de la seguridad pública en el país: los gobiernos del pasado o la actual administración federal.

Desde tribuna, la diputada panista María Irene Montiel Servín lanzó críticas directas contra Morena y el gobierno federal, acusándolos de privilegiar la narrativa política mientras continúan creciendo el dolor, la incertidumbre y la exigencia de justicia entre miles de familias mexicanas.

“Las madres no necesitan más discursos, necesitan resultados, necesitan justicia, necesitan seguridad y un gobierno que esté a la altura de su dolor y de su esfuerzo”, expresó.

La legisladora sostuvo que en Guerrero persisten escenarios de violencia e inseguridad que siguen golpeando a las familias, mientras colectivos de búsqueda continúan recorriendo fosas clandestinas y denunciando omisiones institucionales frente a las desapariciones.

En su intervención, Montiel Servín reivindicó además programas impulsados durante administraciones pasadas, como las estancias infantiles, las escuelas de tiempo completo y apoyos para madres trabajadoras, asegurando que dichas políticas contribuían al bienestar social antes de ser eliminadas por el actual gobierno federal.

También cuestionó el manejo político y mediático del caso Teuchitlán, Jalisco, donde colectivos de búsqueda y familiares han denunciado hallazgos presuntamente relacionados con personas desaparecidas, un tema que se ha convertido en símbolo nacional de la crisis forense y de violencia que atraviesa el país.

La respuesta de Morena no tardó en llegar.

La diputada Araceli Ocampo Manzanares respondió desde tribuna exigiendo que los gobiernos panistas, particularmente el encabezado por el expresidente Felipe Calderón Hinojosa, ofrezcan una disculpa pública por las consecuencias de la llamada guerra contra el narcotráfico.

“La guerra convirtió al país en un campo de batalla, multiplicó las desapariciones y llenó de fosas clandestinas el territorio nacional”, afirmó.

La legisladora morenista sostuvo que la estrategia de seguridad implementada durante el sexenio calderonista detonó una espiral de violencia cuyas consecuencias continúan afectando a millones de mexicanos.

Ocampo Manzanares también recordó el caso de la Guardería ABC, tragedia ocurrida en 2009, señalando que durante gobiernos anteriores prevalecieron mecanismos de encubrimiento político y ausencia de justicia para las víctimas.

No obstante, más allá del intercambio partidista, el debate dejó expuesto un tema incómodo para todas las fuerzas políticas: la persistencia de las desapariciones y la incapacidad histórica del Estado mexicano para atender con eficacia a las madres buscadoras, quienes siguen enfrentando burocracia, abandono institucional y riesgos permanentes en su labor.

Durante la misma sesión, la diputada de Morena Marisol Bazán Fernández enfocó su participación en las desigualdades estructurales que enfrentan las mujeres durante la maternidad, particularmente en materia laboral y de cuidados.

“No podemos seguir normalizando la idea de que vivir agotada es una parte natural de ser madres”, expresó.

Bazán Fernández señaló que millones de mujeres continúan sosteniendo jornadas de trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, en medio de condiciones de desigualdad económica, discriminación y falta de reconocimiento institucional.

La sesión reflejó así una realidad que trasciende los posicionamientos partidistas: mientras en tribuna continúan los señalamientos cruzados sobre responsabilidades históricas, miles de madres en México siguen esperando justicia, seguridad y respuestas concretas frente a la violencia y las desapariciones que persisten en el país.

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