La Escuela Normal Rural «Raúl Isidro Burgos» arremete contra versiones mediáticas, califica de desinformación las acusaciones por el despojo de vehículos y agresiones a civiles, y exige pruebas antes de criminalizar a la comunidad estudiantil
Texto: Rangel Ventura
Fotografía: Jesús de la Cruz / Archivo
Chilpancingo, Gro., 12 de agosto de 2026. — Ante las recientes versiones que responsabilizan a la comunidad estudiantil de robos y agresiones físicas en la capital guerrerense, la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa rompió el silencio a través de un pronunciamiento oficial emitido por la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (F.E.C.S.M). Con el lema “Mientras que los medios sigan mintiendo las paredes seguirán hablando”, la institución desmarcó categóricamente a sus bases de cualquier acto delictivo.
A través del comunicado, la representación normalista rechazó de manera contundente los señalamientos sobre la presunta retención de vehículos e intentos de atraco a empresas particulares.
Los estudiantes aseguraron que cualquier acusación de este tipo debe sustentarse en hechos comprobables y no en “versiones no verificadas que generan confusión e incorrecta percepción en la sociedad”.
«Rechazamos de manera categórica cualquier acto de violencia o agresión contra civiles. Es importante distinguir entre las protestas organizadas y cualquier conducta individual que pudiera constituir un delito», sentenció el cuerpo estudiantil en el manifiesto.
Asimismo, remarcaron que aunque reconocen la realización de mítines, marchas y bloqueos como formas legítimas de protesta para visibilizar sus demandas, en ningún caso sus objetivos buscan afectar la integridad, la seguridad o el patrimonio de la población.
La Normal hizo un llamado a las autoridades a investigar los hechos de forma específica respetando el debido proceso y exigió a medios y usuarios de redes sociales frenar la campaña de desinformación que busca estigmatizar su lucha.
Esta postura contundente por parte de la Normal Rural surge como respuesta inmediata a los reportes vertidos durante la mañana de este miércoles en Chilpancingo.
De acuerdo con informes de autoridades estatales, alrededor de las 6:00 horas un grupo de presuntos normalistas habría interceptado una camioneta Urvan del DIF estatal frente al Palacio de Gobierno, despojando de la unidad a sus tripulantes.
Posteriormente, cerca de las 9:30 horas en la colonia La Cinca, se señaló un intento fallido por apoderarse de un camión repartidor de la empresa Coca-Cola, hecho que presuntamente derivó en agresiones físicas a dos trabajadores tras activarse el sistema de bloqueo del vehículo.
Estos acontecimientos ocurren a un mes de que se cumplan 12 años de los ataques armados en Iguala, donde tres estudiantes fueron asesinados y 43 permanecen desaparecidos.
En la recta final de su comunicado, la Escuela Normal Rural reiteró que no respalda actos violentos ni conductas que afecten a terceros. Hicieron un llamado a la sociedad a mantener la calma, informarse mediante fuentes oficiales confiables y priorizar el diálogo sobre la confrontación, concluyendo con una consigna clara: “¡La verdad debe prevalecer por encima de la desinformación!”.















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