Denuncia Abel Barrera encubrimiento y falta de avances en caso de Marco Antonio Suástegui

El director de Tlachinollan acusa dilaciones, maltrato a víctimas y ausencia de órdenes de aprehensión; advierte un patrón de impunidad en Guerrero

Texto: Fernando Foster

Fotografía: Hilda Perales 

Chilpancingo, Gro., 24 de abril de 2026.- A un año del asesinato del líder del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (CECOP), Marco Antonio Suástegui Muñoz, el director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, denunció la falta de avances en las investigaciones y un presunto encubrimiento por parte de las autoridades estatales.

En entrevista, el defensor señaló que la Fiscalía General del Estado ha incurrido en dilaciones, ha restringido el acceso al expediente y ha mantenido un trato inadecuado hacia las víctimas, lo que ha generado desconfianza entre familiares y organizaciones sociales.

“No hay órdenes de aprehensión ni acciones penales claras; vemos una actuación ambivalente que no da certeza”, afirmó.

Barrera Hernández advirtió que, pese a la existencia de indicios sobre la participación de autores materiales e intelectuales, las investigaciones no han profundizado en esas líneas. Criticó además que la autoridad argumente falta de pruebas, aun cuando —dijo— existe material videográfico que podría contribuir a la identificación de los responsables.

Recordó que, previo a su asesinato, Suástegui Muñoz solicitó protección al mecanismo federal para personas defensoras de derechos humanos, tras denunciar amenazas, seguimientos y presuntos vínculos entre autoridades, empresarios y grupos del crimen organizado en Acapulco; sin embargo, dicha solicitud fue rechazada.

El director de Tlachinollan también reprochó la falta de acompañamiento del gobierno estatal, al señalar que no ha habido un seguimiento puntual al caso, más allá de reuniones iniciales con las víctimas.

Finalmente, alertó que la estructura criminal en la región permanece intacta, lo que —sostuvo— refleja un patrón de impunidad en Guerrero. “No se está atacando el fondo del problema ni desmantelando a los grupos responsables”, concluyó.

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