El dirigente estatal del PRD rechazó las acusaciones de un extrabajador del área de Finanzas y afirmó que detrás de los señalamientos está el grupo político del exgobernador Ángel Aguirre Rivero, encabezado por Alberto Catalán Bastida
Señaló que ese bloque se benefició durante años de cargos dentro del partido y dejó una situación que puso en riesgo el registro estatal
Texto: Noticias Reporte Guerrero
Chilpancingo, Gro., 13 de marzo de 2026.— El dirigente estatal del PRD en Guerrero, Evodio Velázquez Aguirre, rechazó las acusaciones hechas por el extrabajador del área de Finanzas del partido, Óscar Juárez, sobre presuntas irregularidades en el pago de liquidaciones a trabajadores, y aseguró que detrás de esos señalamientos se encuentra el grupo político vinculado al exgobernador Ángel Aguirre Rivero, encabezado por el exdirigente estatal Alberto Catalán Bastida.
En declaraciones, Velázquez Aguirre sostuvo que el extrabajador partidista “tiene sus derechos reservados” para acudir a las instancias legales correspondientes; sin embargo, afirmó que sus acciones han buscado entorpecer el proceso de liquidación que se lleva a cabo bajo la supervisión del interventor designado y de las autoridades electorales.
El dirigente perredista indicó que Óscar Juárez ha presentado diversas impugnaciones ante tribunales, pero aseguró que éstas han sido desechadas. En ese sentido, sostuvo que el conflicto no responde únicamente a un asunto personal, sino que forma parte de una estrategia promovida por quienes anteriormente dirigieron el partido.
Velázquez Aguirre señaló que se trata de una acción impulsada por actores que —dijo— buscan continuar obteniendo beneficios económicos mediante procedimientos que calificó como irregulares y que, aseguró, fueron preparados desde administraciones anteriores.
El líder del PRD en Guerrero responsabilizó directamente al ex presidente estatal del partido, Alberto Catalán Bastida, y a su grupo político, al que vinculó con el exgobernador Ángel Aguirre Rivero, de estar detrás de las críticas hacia la actual dirigencia.
Añadió que dicho bloque corresponde a la corriente Izquierda Progresista Guerrerense (IPG), la cual —recordó— renunció públicamente al PRD y abandonó el instituto político, priorizando intereses políticos que, afirmó, ya no se encontraban dentro del partido.
De acuerdo con Velázquez Aguirre, ese grupo se benefició durante años de posiciones dentro del PRD, como diputaciones, regidurías, la presidencia del Congreso local e incluso la candidatura a la gubernatura, por lo que consideró injustificado que ahora mantengan lo que calificó como un “golpeteo sistemático” contra la actual conducción partidista.
El dirigente subrayó además que actualmente las decisiones dentro del partido no dependen de una sola persona, sino que se toman de manera colegiada entre los cuatro grupos que integran la coordinación estatal.
Ante las acusaciones sobre el manejo de los recursos y el proceso de liquidación, Velázquez Aguirre afirmó estar dispuesto a debatir públicamente sobre la situación financiera del partido y las condiciones en que, aseguró, fue entregado por la anterior dirigencia.
No obstante, aclaró que ese debate no lo sostendrá con el extrabajador, sino directamente con Alberto Catalán Bastida y con el exgobernador Ángel Aguirre Rivero.
“Decirlo claro: no vamos a ceder a chantajes de aquellos que quieren seguir recibiendo canonjías y ya no están en el partido”, expresó.
Finalmente, el dirigente estatal indicó que la actual dirigencia continuará enfocada en la reorganización del partido en Guerrero, luego de que el PRD perdiera su registro nacional tras las elecciones de 2024 y posteriormente obtuviera su registro como partido político local.
Agregó que mantienen el trabajo político junto con el exsenador Celestino Cesáreo Guzmán, quien este sábado asumirá como nuevo dirigente estatal del PRD, así como con los distintos coordinadores del partido, con el objetivo de avanzar en la reconstrucción y fortalecimiento del instituto político en la entidad.














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