El organismo nacional determinó violaciones graves a los derechos humanos tras la detención y agresión de una persona en 2011 en la comunidad de Petacalco, municipio de La Unión; ordena reparación del daño y capacitación en derechos humanos a personal militar
Texto: Yener de los Santos
Fotografía: Archivo
Chilpancingo, Gro., 11 de marzo de 2026.— La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la recomendación 205VG/2026 dirigida a la Secretaría de Marina (Semar) y a la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), en la que les solicita reparar el daño, brindar atención médica y psicológica a una víctima de tortura, así como reforzar la capacitación de su personal para prevenir este tipo de violaciones.
De acuerdo con el organismo, los hechos ocurrieron el 18 de agosto de 2011 en la comunidad de Petacalco, municipio de La Unión, Guerrero, cuando elementos de ambas corporaciones realizaron una detención durante la cual una persona fue golpeada y sometida a agresiones físicas.
La CNDH explicó que el caso fue retomado luego de que, en febrero de 2025, un Juzgado de Distrito dio vista al organismo sobre posibles violaciones a derechos humanos cometidas por personal de la Marina y del Ejército contra la persona quejosa.
Durante la investigación, se documentó que el día de la detención la víctima se encontraba en compañía de otra persona cuando elementos de la Semar y de la Defensa se aproximaron y comenzaron a golpearla. Posteriormente fue subida a una camioneta gris y trasladada al cuartel de la Marina en Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde, según la indagatoria, continuaron las agresiones.
El informe señala que la víctima fue presentada ante el Ministerio Público un día después de su detención.
El análisis del dictamen psicológico elaborado por la entonces Procuraduría General de la República (PGR) confirmó la existencia de afectaciones psicológicas y lesiones físicas, estableciendo una correlación entre los daños documentados y los hechos denunciados por la persona afectada.
Tras revisar el caso, la CNDH concluyó que se acreditaron violaciones graves a los derechos humanos, específicamente a la integridad personal y al trato digno, al determinar que se cometieron actos de tortura.
Por ello, el organismo recomendó a la Marina y a la Defensa reparar integralmente el daño a la víctima, colaborar con las autoridades competentes en las investigaciones correspondientes e implementar programas permanentes de formación y profesionalización en materia de derechos humanos para su personal.
Asimismo, ambas instituciones deberán reforzar los mecanismos de capacitación para el personal operativo, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de las obligaciones de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, particularmente en lo relacionado con la integridad personal y el trato digno durante operativos de seguridad.















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