“No esperemos a que la maten”: marchan en Chilpancingo y exigen reconocer agresión contra Christian como tentativa de feminicidio
Familiares, amigos y colectivas feministas marcharon hacia Ciudad Judicial, donde se desarrolla la audiencia contra la expareja de Christian Estefani Rendón Ornelas; exigen investigar el caso con perspectiva de género y garantizar protección para la joven y sus hijos
Texto: Alberto Gómez
Fotografía: Hilda Perales
Chilpancingo, Gro., 15 de octubre de 2026.- “No esperemos a que la maten” fue una de las principales consignas durante la marcha realizada este jueves en Chilpancingo por familiares, amigos y colectivas feministas, quienes exigieron a las autoridades judiciales reconocer la gravedad de la agresión denunciada contra Christian Estefani Rendón Ornelas y que sea investigada como tentativa de feminicidio.
La movilización tuvo como destino Ciudad Judicial, donde se lleva a cabo la audiencia relacionada con Nelson Isaí Gallardo Don Juan, expareja de Christian Estefani y señalado por la agresión.
El contingente inició su recorrido alrededor de las 15:00 horas y avanzó por las principales calles y avenidas de la capital guerrerense, con consignas de justicia y protección para la joven y sus hijos.
María del Refugio Ornelas Martínez, madre de Christian Estefani, señaló que uno de los principales reclamos es evitar que la agresión sea reducida a un supuesto conflicto familiar, pues consideró que esa clasificación puede minimizar la violencia ejercida contra su hija y dejar de lado los riesgos que enfrenta.
“No podemos esperar que una agresión termine en muerte para reconocer la gravedad y el peregrinar de una mujer”, expresó.
La madre de la joven demandó que la investigación se realice con perspectiva de género y que los hechos sean analizados bajo la figura de tentativa de feminicidio.
También exigió que se establezcan medidas de protección suficientes para salvaguardar a Christian Estefani y a sus hijos, además de que el proceso judicial avance sin minimizar las agresiones que han sido denunciadas.
Durante la movilización, las manifestantes señalaron que la violencia contra las mujeres no puede ser tratada como un asunto privado o exclusivamente familiar, debido a que detrás de las agresiones pueden existir amenazas y situaciones de riesgo que requieren una intervención oportuna de las autoridades.
Las participantes sostuvieron que el caso debe servir como precedente para que las instituciones actúen con seriedad ante las denuncias de violencia contra las mujeres y no esperen a que una víctima sea asesinada para reconocer la gravedad de las señales de violencia que previamente fueron denunciadas.






