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¡El mar se traga Barra de Potosí! Las olas destrozan restaurantes y amenazan a prestadores turísticos

La franja de arena prácticamente ha desaparecido en varios puntos y el agua ya alcanza establecimientos de la zona; habitantes denuncian que, hasta ahora, ninguna autoridad ha acudido a evaluar los daños

Texto: Alberto Solís Loeza

Petatlán, Guerrero, 9 de octubre de 2026.- ¡El mar está ganando terreno! La fuerza de las olas mantiene en jaque a prestadores de servicios turísticos de Barra de Potosí, donde varios restaurantes y algunas hospederías ya resienten los estragos provocados por el incremento del nivel del agua y la reducción de la franja de playa.

De acuerdo con habitantes de la zona, el problema comenzó hace aproximadamente una semana, pero se ha agravado tras el paso del huracán Polo, cuando las aguas del Pacífico comenzaron a avanzar sobre la orilla y a ganar terreno en distintos puntos del litoral.

La situación se extiende hacia la zona que conecta Barra de Potosí con Playa Blanca, en Zihuatanejo, donde los pobladores aseguran que en varios tramos prácticamente ha desaparecido la franja de arena.

¡El agua ya amenaza a los negocios!

Los prestadores de servicios turísticos viven momentos de preocupación, pues restaurantes y establecimientos dedicados a recibir visitantes se encuentran expuestos al avance del mar.

La reducción de la playa representa un duro golpe para una comunidad cuya economía depende en buena medida de la actividad turística, además de incrementar el riesgo de que las instalaciones continúen sufriendo daños si las condiciones del oleaje persisten.

Pero hay otra preocupación entre los afectados: aseguran que ninguna autoridad de los tres niveles de gobierno se ha presentado hasta el momento para realizar una evaluación de los daños o conocer directamente la situación que enfrentan.

Habitantes y empresarios turísticos hicieron un llamado urgente a las autoridades correspondientes para que acudan a Barra de Potosí, inspeccionen la zona y determinen qué acciones pueden implementarse ante el avance del mar.

Mientras tanto, el oleaje continúa golpeando el litoral y los prestadores de servicios permanecen en alerta ante el temor de que el mar siga comiéndose la playa y termine provocando mayores pérdidas.