Política

Rubén Cayetano convierte su derrota interna en rebelión contra Beatriz Mojica

Tras quedar fuera de la definición de Morena, el exaspirante anunció movilizaciones y asambleas regionales para exigir que se reponga el proceso; sostiene que la designación de Mojica fue producto de un procedimiento viciado y acusa a la dirigencia de ignorar la inconformidad de las bases

Aunque aseguró que la decisión corresponde al pueblo, la reunión fotografiada congregó apenas a alrededor de poco más de cien personas frente al universo de millones de guerrerenses

Texto: Rangel Ventura

Chilpancingo, Gro., 27 de septiembre de 2026.- Rubén Cayetano García decidió llevar su inconformidad con Morena a una nueva etapa. Luego de quedar fuera de la definición de la Coordinación de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Guerrero, el exdiputado federal convocó este domingo a una asamblea en Chilpancingo y anunció un plan de movilización contra la designación de Beatriz Mojica Morga.

Las imágenes difundidas por el propio grupo muestra a alrededor de un centenar de personas dentro de un salón de dimensiones reducidas. El conteo visual no puede considerarse un registro exacto —hay personas parcialmente ocultas y algunas aparecen superpuestas—, pero permite dimensionar que se trató de una concentración cercana a las cien personas, no de una movilización multitudinaria.

El dato adquiere relevancia por el discurso utilizado por Cayetano, quien presentó la reunión como un ejercicio de deliberación del “pueblo de Guerrero” y afirmó que los asistentes debatieron, votaron y aprobaron un plan de acción.

El problema es que una asamblea partidista de alrededor de cien personas no puede equipararse, por sí misma, con la voluntad del conjunto de los guerrerenses.

De acuerdo con el INE, Guerrero tenía 2 millones 657 mil 373 ciudadanos en la Lista Nominal de Electores en 2025, una cifra que permite dimensionar la distancia entre la reunión fotografiada y el universo electoral estatal. Los aproximadamente cien asistentes visibles representarían menos de 0.004 por ciento de ese universo.

Eso no invalida la inconformidad de quienes participaron ni su derecho a organizarse y protestar. Sí obliga, sin embargo, a distinguir entre la posición de una asamblea política y una supuesta decisión del pueblo de Guerrero.

Y ahí se encuentra uno de los puntos políticamente más delicados del mensaje de Cayetano.

Beatriz Mojica, el verdadero objetivo

Aunque Cayetano reclama que la Comisión Nacional de Elecciones no habría cumplido, según su interpretación, con la convocatoria interna de Morena, el eje político de su posicionamiento termina concentrándose en Beatriz Mojica.

La senadora con licencia fue designada el 14 de septiembre como coordinadora estatal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional. Morena ha sostenido públicamente que Mojica ganó las etapas del procedimiento interno y que no existió un segundo lugar.

Cayetano sostiene lo contrario.

En su posicionamiento acusó que la etapa de valoración de perfiles prevista en la convocatoria fue sustituida por un supuesto “reconocimiento telefónico” y afirmó que la encuesta anunciada por la dirigencia nacional no se habría realizado en los términos establecidos.

Pero, más allá de la disputa procedimental, dedicó una parte considerable de su discurso a cuestionar a Mojica por sus antecedentes políticos y, particularmente, por las declaraciones que realizó en 2018 contra Andrés Manuel López Obrador.

El argumento de Cayetano es que una eventual valoración de perfiles debió considerar esos antecedentes antes de definir quién llegaría a la encuesta.

Mojica, por su parte, ya reconoció públicamente que en aquellas declaraciones de 2018 se equivocó y sostuvo que posteriormente ha respetado los lineamientos de Morena.

Es decir, la controversia no gira únicamente alrededor de una encuesta: también representa una disputa sobre quién encarna actualmente el proyecto político de Morena en Guerrero.

De la inconformidad personal a la “resistencia”

Cayetano anunció que buscará convertir su protesta en una estructura política permanente.

Propuso realizar asambleas informativas en Tlapa, Chilapa, Ciudad Altamirano, Iguala, Zihuatanejo, Acapulco, Ometepec y Chilpancingo, para posteriormente convocar a una movilización estatal y establecer vínculos con organizaciones sociales.

También planteó exigir a la dirigencia nacional de Morena la reposición del procedimiento desde la etapa de revisión y valoración de los perfiles.

El discurso, sin embargo, llega después de que Cayetano fuera uno de los 17 aspirantes registrados para encabezar la coordinación estatal.

Por ello, existe una lectura política inevitable: su inconformidad surge después de no haber sido incluido entre los perfiles que avanzaron en el proceso y ahora busca transformar esa derrota interna en una causa de mayor alcance.

Eso no significa que sus cuestionamientos sean necesariamente falsos ni que carezca de derecho a impugnar el procedimiento. Significa que la dimensión de su respaldo político también debe medirse con datos y no únicamente con declaraciones.

Y la fotografía de este domingo ofrece precisamente un dato que debe ser puesto sobre la mesa: Cayetano consiguió reunir a un grupo de simpatizantes dispuesto a respaldar su postura, pero esa reunión no permite afirmar que haya obtenido el respaldo del pueblo de Guerrero en su conjunto.

El exaspirante está cuestionando directamente el liderazgo que Morena pretende construir alrededor de Mojica y acusa a la dirigencia nacional de haber tomado una decisión cupular.

La disputa apenas comienza.

Y quizá el dato más importante de la fotografía de este domingo sea precisamente ese: Cayetano sí consiguió reunir una base de respaldo visible para mantener viva su inconformidad, pero todavía está lejos de poder presentar esa concentración como una expresión representativa del conjunto del pueblo guerrerense.

La verdadera prueba de su convocatoria vendrá si consigue convertir esas aproximadamente cien personas en una estructura regional capaz de movilizar simpatizantes en las distintas regiones del estado. De lo contrario, la asamblea podría terminar siendo, fundamentalmente, la expresión organizada de la inconformidad de un grupo de militantes y del propio Rubén Cayetano ante una decisión de Morena que no consiguió revertir.