Productores de Guerrero anuncian movilizaciones simultáneas y exigen declaratoria de desastre por sequía
Organizaciones campesinas realizaron reuniones regionales en Marquelia, Chilpancingo, Iguala, Ciudad Altamirano y Tlapa para definir acciones ante las afectaciones al campo
Plantearon una declaratoria de desastre, recursos extraordinarios, rehabilitación de sistemas de riego, apoyo para maíz y forraje y un programa de comercialización con precios justos
Texto: Fernando Foster
Fotografía: Jesús de la Cruz
Chilpancingo de los Bravo, Gro., 21 septiembre de 2026.— Productores agrícolas, autoridades ejidales y representantes de organizaciones campesinas de distintas regiones de Guerrero acordaron analizar acciones de protesta para exigir a los gobiernos estatal y federal una respuesta ante las afectaciones provocadas por la falta de lluvias y la disminución de la producción agrícola.
Las reuniones se realizaron de manera simultánea en Chilpancingo, Marquelia, Iguala, Ciudad Altamirano y Tlapa de Comonfort, como parte de una jornada convocada para definir si los productores emprenderán movilizaciones ante la falta de respuesta a sus demandas. La convocatoria fue reportada previamente por organizaciones del sector para este lunes 21 de septiembre.
Durante el encuentro en Chilpancingo, los productores plantearon seis principales demandas: que las regiones afectadas sean declaradas zona de desastre para canalizar recursos extraordinarios; un plan emergente para rehabilitar unidades y distritos de riego; proyectos de captación de agua y construcción de infraestructura hidráulica; programas específicos para cada región; garantía de abasto de maíz y forraje, y un esquema de comercialización que permita obtener precios justos por las cosechas.
Los campesinos señalaron que las necesidades varían de una región a otra, por lo que rechazaron que los apoyos se distribuyan de manera uniforme sin considerar las condiciones particulares de cada zona.
También demandaron mayor infraestructura para captar agua. De acuerdo con los productores, durante años no se han construido suficientes represas y obras de captación, situación que, aseguran, agrava los efectos de la falta de lluvias.
Otro de los reclamos fue el acceso a fertilizante, créditos, maquinaria, semillas y herramientas. Los productores pidieron revisar los programas existentes para garantizar que los apoyos lleguen a quienes efectivamente trabajan y producen las tierras.
En particular, cuestionaron que algunos agricultores reciban una cantidad insuficiente de fertilizante para cubrir sus parcelas y propusieron que el programa sea revisado para aumentar el número de paquetes destinados a pequeños productores.
Productores de distintas regiones expusieron durante la reunión pérdidas en cultivos de maíz, frijol, calabaza y otros productos, además de afectaciones a la ganadería por la reducción de pastizales y forraje.
En el caso de Juan R. Escudero, autoridades ejidales reportaron alrededor de 2 mil 700 productores afectados y unas 3 mil 200 hectáreas con daños, principalmente por la falta de lluvias. Los representantes pidieron que las autoridades realicen verificaciones directamente en las parcelas para determinar la magnitud de las pérdidas.
Santiago Bello, afirmó que desde el 11 de agosto fue presentada una solicitud ante la gobernadora Evelyn Salgado Pineda para establecer un plan emergente, pero aseguró que hasta ahora no han recibido una respuesta ni una visita de autoridades para evaluar la situación.
Los productores advirtieron que la disminución de la producción podría repercutir en el abasto y en los precios de alimentos básicos. Uno de los representantes de Juan R. Escudero señaló que en ese municipio el precio de la tortilla pasó de alrededor de 30 a 33 pesos por kilogramo, situación que atribuyó al incremento en el precio del maíz.
Ante la falta de respuesta, durante la reunión surgieron distintas propuestas de movilización, entre ellas bloqueos carreteros, protestas frente a Palacio de Gobierno, movilizaciones hacia oficinas federales y una caminata pacífica desde Guerrero hacia la Ciudad de México.
Uno de los participantes propuso esta última alternativa como una forma de visibilizar la situación del campo sin afectar directamente a la población mediante bloqueos, aunque la decisión quedó sujeta a la deliberación de los productores.
Los productores también llamaron a los diputados locales a considerar las necesidades del sector agropecuario durante la discusión del presupuesto estatal.
Pidieron fortalecer los programas destinados al campo, revisar los mecanismos de entrega de fertilizante y establecer apoyos para infraestructura de riego, captación de agua, semillas criollas, maquinaria y créditos.
También plantearon desarrollar proyectos microregionales que respondan a las características productivas de cada zona, en lugar de aplicar programas generales que señalaron no siempre atienden las necesidades específicas de los agricultores.
Existe una diferencia entre la valoración oficial y la de las organizaciones campesinas: mientras el titular de Sagadegro, Alejandro Zepeda Castorena, reportó entre 180 mil y 200 mil hectáreas de maíz afectadas y ha señalado que se trata de una “reducción hídrica” y no de una sequía como tal, productores sostienen que existen zonas con pérdidas totales y demandan una declaratoria de emergencia.
Los productores anunciaron que continuarán organizándose en las cinco regiones para definir las siguientes acciones y reiteraron su demanda de una audiencia con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, así como la intervención del Gobierno Federal para atender la crisis que enfrenta el campo guerrerense.




